Están siempre en mi pensamiento. Mi corazón las busca. Un día podré decirles de nuevo lo mucho que las quiero y sabrán que soy capaz de hacerles daño alguno. Las amo hijas mías, las amo siempre.
Hijitas mías, mi corazón está con ustedes. Hoy volv ieron a aparecer en mis sueños, las veo pequeñitas, tal y como están grabadas en mi corazón. Pero ya crecieron y espero que su corazón esté lleno de alegría y ánimo. Ojalá podamos vernos pronto, ojalá Dios nos conceda esa oportunidad. Las amo siempre, siempre.
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