Carta 5 de diciembre

 

5 diciembre 2023

 

Queridas hijas mías:

 

El rencor nunca será bueno, destroza el alma. No dejen que crezca en ustedes, no permitan que otros las llenen de pesares y odios. Mi corazón las espera siempre, en él no hay tiempo, y el día que ustedes lo decidan serán recibidas, abrazadas. Siempre.

Me tardé en escribirles porque estuve fuera unos días. Los viajes siempre alimentan el alma. El lunes de la semana pasada fui a un concierto de música medieval cerca de la cineteca, estuvo maravilloso, la vocalista del grupo cantaba espectacular. Recordé cuando una vez fuimos al ex Convento de Churubusco y había un grupo coral cantando, Ximenita se asombró de que las voces parecieran instrumentos musicales. Nunca olvidaré su expresión de asombro.

En diciembre saldremos de vacaciones con sus tíos, como la vez que fuimos a Palenque. Espero que ustedes también disfruten mucho a donde vayan. La vida continúa. Por favor, que no pase por ustedes desapercibida. Las amo con todo mi corazón y mi alma, nunca las olvido y siempre le pido a Dios que me de la oportunidad de verlas muy pronto.

Si ustedes se animan podríamos vernos en un café con la presencia de la abogada de su mamita, siempre que ustedes quieran.

¿Cómo va la escuela? ¿Han aprendido mucho? No dejen de leer. Yo les recomiendo novelas y poesía, aunque todo género siempre enriquece, como los ensayos. Les recomiendo a Carlos Pellicer, tiene poemas geniales. Cuando lean un poema siempre fíjense en la música de las palabras, en su ritmo. Y léanlas en voz alta, les dará tablas para futuras empresas.

Como les decía hace rato, la vida continúa, busquen ser luz y sal en ella. Les dejo mi amor siempre, mi cariño siempre, mi vida siempre. Cuando estén listas, las espero.

Las ama con el todo el cucharón:

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