Hola
hijitas mías.
¿Cómo
están? En estos casi dos años han de haber crecido y crecido y serán ya todas
unas señoritas. Acá las cosas van bien, Memo se fue a vivir a un departamento
que le compró su mamá y el hámster que tenía como mascota se murió hace como
tres meses. Yo les escribo de vez en vez en el WhatsApp aunque no me contesten,
su mamá me dijo que ustedes le había pedido que ya no les escribiera, pero eso
es imposible, les escribo poco para que no se sientan incómodas. Las pienso
todos los días y las sueño muchas veces. En mis sueños aparecen pequeñitas y
jugamos a luchitas y yo hago el cangrejo. A veces me dejan que les de besos y abrazos,
allí les recuerdo que las amo con todo mi corazón y repetimos las frases que
tanto jugamos y ustedes las repiten como si no hubiera pasado el tiempo. Las
extraño mucho y espero que pronto estén listas para que podamos vernos. A veces
creo que, si pasa más tiempo, seremos extraños que tienen que volver a
conocerse, aunque en mi corazón siempre serán las mismas, mis hijas hermosas,
mis lindas niñas.
¿Cómo va el
violín Naty? ¿Has aprendido mucho? ¿Ya sabes leer las notas? El violín es un instrumento
muy bonito y si lo sabes tocas puedes conmover a muchos. Seguro ya lo haces. Te
pienso mucho hijita mía, me pregunto cómo serán tus días en esa secundaria en
donde aprendes a modelar y a imaginar películas y a dibujar como te gusta ¿Has
aprendido a dibujar mucho? Seguro dibujas mejor que yo. Los últimos ojos te
quedaron mejor a ti que a mí. Extraño tus abrazos y tus besos, esa frase tan
bonita que decías de ¡ay papito! cuando algo que decía te parecía chistoso. La última
vez que nos vimos me abrazaste fuerte y yo te abracé más fuerte todavía y luego
llegó Ximena y nos abrazamos los tres. No sé qué fue lo que pasó, en verdad
nunca hice algo para lastimarte como dices, discúlpame si te lastimé, nunca fue
mi intención. Yo me quedo con la imagen de tu risa y tu mirada distante. Eres
una gran niña, siempre lo has sido. Te amo con todo lo que soy y pase lo que
pase siempre estaré para ti.
¿Ya nadas
como toda una sirenita Ximena? Extraño mucho tu risa, ojalá pueda escucharla de
nuevo muy pronto. Tu mamá me mandó tus saludos el día del padre y yo envié
abrazos y besos para las dos, siempre lo hago, todos los días, aunque sean las fotos
de ustedes quienes los reciban, para mí es como si ustedes en persona los
recibieran ¿Cómo te fue de fin de curso? ¿Estarás en la escolta? Estoy cierto
que sí, eres muy dedicada y tu esfuerzo habrá tenido muy buenos resultados y si
no, no importa, ellos se lo pierden. Te decía que extraño tu risa y hago como
hace el aviador del Principito ¿recuerdas? Miro las estrellas y escucho tu
risa, no falla (dile a Natalia que en la luna la miro a ella). Me dirás que
casi no se ven las estrellas, pero basta la noche para escucharte porque las
estrellas están allí, aunque no las veamos. Para mí ustedes están presentes
todos los días de mi vida, aunque no las vea.
Sus abuelos
y tíos las extrañan mucho y Memo y sus primos. Ojalá se animaran a hablar con
sus abuelos por teléfono, ellos no les hicieron nada y piden todos los días a
Dios por ustedes. Todos las extrañamos.
¿Les cuento
algo que me pasó hace poco? Estaba jugando futbol y salí a detener un balón y
mi rodilla se fue de lado y me la lastimé muy feo, me rompí un ligamento y uno
de los meniscos. El dolor fue intenso y me tuvieron que operar. Todavía no
camino bien porque mi pierna está flaquita como aguja y no tiene fuerza para sostenerme.
Pero hago ejercicios todos los días y poco a poco comienzo a caminar mejor. Lo
que me dijeron es que ya no puedo volver a jugar futbol, ni basquet, ni nada de
deporte de impacto, porque la lesión que sufrí fue como una bomba atómica en mi
rodilla, así que me dedicaré a nadar. Me he retirado de las canchas.
Mi vida sin
ustedes es un poco como mi pierna lastimada, me duele mucho. Me siento triste
porque soy un padre sin hijas o con hijas que huyen de su padre. La vida es
rara y avanza rápido con toda su rareza, ojalá que antes de que termine podamos
abrazarnos de nuevo. Estos dos meses han sido de pérdidas en la familia de su
abuelo, hemos perdidos a dos tías y Memito perdió a su bisabuela. Así es la ley
de la vida mis hijas.
Les mando
abrazos y besos, siempre, siempre. Tengo un huequito en el corazón, bueno, a
decir verdad, dos huecos y muy grandes. Me hacen falta. Si su corazoncito se
los pide, mándenme un mensaje desde su whats, nada hay de peligro en ello y
alegraran un poco el corazón de su padre. Yo he comenzado a escribir un blog en
donde les cuento mis sueños y les digo que las extraño. No debiera ser raro
para ustedes porque seguro saben cuánto las amo, aun cuando la vida tomó senderos
que no deseamos, pero, por encima de lo que no deseamos ni queremos, sigue la vida,
ustedes sin querer verme, yo sufriendo su ausencia.
Les escribo
por computadora porque cuando intento con pluma mi letra se confunde y puede
que no la entiendan y mejor así. No ha pasado día en que no piense en ustedes,
les envío mi amor y ruego a Dios que me permita verlas, aunque sea una vez, una
pequeña siquiera. No olviden la canción de Paté de Fua que se llama La
tempestad, allí estoy yo. Las amo siempre y con cada latido de mi corazón,
con cada hálito de aire que respiro. Son mi vida también y sin ustedes muero un
poco más de lo que muero cada día. Ojalá puedan leer estas letras.
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