Carta 5 de julio 23

Hola hijitas mías.

¿Cómo están? En estos casi dos años han de haber crecido y crecido y serán ya todas unas señoritas. Acá las cosas van bien, Memo se fue a vivir a un departamento que le compró su mamá y el hámster que tenía como mascota se murió hace como tres meses. Yo les escribo de vez en vez en el WhatsApp aunque no me contesten, su mamá me dijo que ustedes le había pedido que ya no les escribiera, pero eso es imposible, les escribo poco para que no se sientan incómodas. Las pienso todos los días y las sueño muchas veces. En mis sueños aparecen pequeñitas y jugamos a luchitas y yo hago el cangrejo. A veces me dejan que les de besos y abrazos, allí les recuerdo que las amo con todo mi corazón y repetimos las frases que tanto jugamos y ustedes las repiten como si no hubiera pasado el tiempo. Las extraño mucho y espero que pronto estén listas para que podamos vernos. A veces creo que, si pasa más tiempo, seremos extraños que tienen que volver a conocerse, aunque en mi corazón siempre serán las mismas, mis hijas hermosas, mis lindas niñas.

 ¿Cómo va el violín Naty? ¿Has aprendido mucho? ¿Ya sabes leer las notas? El violín es un instrumento muy bonito y si lo sabes tocas puedes conmover a muchos. Seguro ya lo haces. Te pienso mucho hijita mía, me pregunto cómo serán tus días en esa secundaria en donde aprendes a modelar y a imaginar películas y a dibujar como te gusta ¿Has aprendido a dibujar mucho? Seguro dibujas mejor que yo. Los últimos ojos te quedaron mejor a ti que a mí. Extraño tus abrazos y tus besos, esa frase tan bonita que decías de ¡ay papito! cuando algo que decía te parecía chistoso. La última vez que nos vimos me abrazaste fuerte y yo te abracé más fuerte todavía y luego llegó Ximena y nos abrazamos los tres. No sé qué fue lo que pasó, en verdad nunca hice algo para lastimarte como dices, discúlpame si te lastimé, nunca fue mi intención. Yo me quedo con la imagen de tu risa y tu mirada distante. Eres una gran niña, siempre lo has sido. Te amo con todo lo que soy y pase lo que pase siempre estaré para ti.

 ¿Ya nadas como toda una sirenita Ximena? Extraño mucho tu risa, ojalá pueda escucharla de nuevo muy pronto. Tu mamá me mandó tus saludos el día del padre y yo envié abrazos y besos para las dos, siempre lo hago, todos los días, aunque sean las fotos de ustedes quienes los reciban, para mí es como si ustedes en persona los recibieran ¿Cómo te fue de fin de curso? ¿Estarás en la escolta? Estoy cierto que sí, eres muy dedicada y tu esfuerzo habrá tenido muy buenos resultados y si no, no importa, ellos se lo pierden. Te decía que extraño tu risa y hago como hace el aviador del Principito ¿recuerdas? Miro las estrellas y escucho tu risa, no falla (dile a Natalia que en la luna la miro a ella). Me dirás que casi no se ven las estrellas, pero basta la noche para escucharte porque las estrellas están allí, aunque no las veamos. Para mí ustedes están presentes todos los días de mi vida, aunque no las vea.

 Sus abuelos y tíos las extrañan mucho y Memo y sus primos. Ojalá se animaran a hablar con sus abuelos por teléfono, ellos no les hicieron nada y piden todos los días a Dios por ustedes. Todos las extrañamos.

 ¿Les cuento algo que me pasó hace poco? Estaba jugando futbol y salí a detener un balón y mi rodilla se fue de lado y me la lastimé muy feo, me rompí un ligamento y uno de los meniscos. El dolor fue intenso y me tuvieron que operar. Todavía no camino bien porque mi pierna está flaquita como aguja y no tiene fuerza para sostenerme. Pero hago ejercicios todos los días y poco a poco comienzo a caminar mejor. Lo que me dijeron es que ya no puedo volver a jugar futbol, ni basquet, ni nada de deporte de impacto, porque la lesión que sufrí fue como una bomba atómica en mi rodilla, así que me dedicaré a nadar. Me he retirado de las canchas.

 Mi vida sin ustedes es un poco como mi pierna lastimada, me duele mucho. Me siento triste porque soy un padre sin hijas o con hijas que huyen de su padre. La vida es rara y avanza rápido con toda su rareza, ojalá que antes de que termine podamos abrazarnos de nuevo. Estos dos meses han sido de pérdidas en la familia de su abuelo, hemos perdidos a dos tías y Memito perdió a su bisabuela. Así es la ley de la vida mis hijas.

Les mando abrazos y besos, siempre, siempre. Tengo un huequito en el corazón, bueno, a decir verdad, dos huecos y muy grandes. Me hacen falta. Si su corazoncito se los pide, mándenme un mensaje desde su whats, nada hay de peligro en ello y alegraran un poco el corazón de su padre. Yo he comenzado a escribir un blog en donde les cuento mis sueños y les digo que las extraño. No debiera ser raro para ustedes porque seguro saben cuánto las amo, aun cuando la vida tomó senderos que no deseamos, pero, por encima de lo que no deseamos ni queremos, sigue la vida, ustedes sin querer verme, yo sufriendo su ausencia.

 Les escribo por computadora porque cuando intento con pluma mi letra se confunde y puede que no la entiendan y mejor así. No ha pasado día en que no piense en ustedes, les envío mi amor y ruego a Dios que me permita verlas, aunque sea una vez, una pequeña siquiera. No olviden la canción de Paté de Fua que se llama La tempestad, allí estoy yo. Las amo siempre y con cada latido de mi corazón, con cada hálito de aire que respiro. Son mi vida también y sin ustedes muero un poco más de lo que muero cada día. Ojalá puedan leer estas letras.

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